CHARLA MOTIVACIONAL: REFLEXIONES ACERCA DE LOS CONTENIDOS DE FONDO BASADO EN APUNTES LIBRES

Es curioso como operan los recursos creativos en la mente de la gente.  A la luz de  la charla expuesta por la prestigiosa Psicóloga y comunicadora de televisión, Sra. Pilar Sordo, y por cierto, los apuntes extraídos de su exposición,  por muy singular que parezca, hacen que surja en mi escrito una nueva forma de presentar la idea; palabras que me dejan tremendamente satisfecho de haber asistido a escucharla  y de haberla conocido un poco más.

 

 

PRIMERAS PALABRAS

 

De acuerdo a lo expuesto, y validado con estudios e inferencias estadísticas señaladas por la expositora haber sido hechas en variados países de Latinoamérica y que dejan entrever el contenido de sus libros escritos, nuestra idiosincrasia se caracteriza por una notoria autovalidación de la crítica y el fracaso, el escaso buen humor, y un cierto aire de tristeza o melancolía propia de nuestra personalidad nacional; de ahí el resultado que intentar ponerse de pie de una caída o de un tropiezo sea tremendamente difícil. 

 

Sin embargo se debe ser cauto en el análisis. Lo primero que debiera hacerse es un “mea culpa” y asumir que en gran medida la ocurrencia del traspié se ha debido a una equivocación personal, es decir, uno mismo ha tenido parte de culpa y ha permitido llegar a la situación en la cual se encuentra en este singular momento, considerado como un fracaso. Es necesario entonces ser capaz de desarrollar la autocrítica y reconocer las propias debilidades. Esto último es una de las fórmulas para comenzar a resolver el problema, primero hay que comenzar reconociendo responsablemente que se tiene un problema.

 

ASUMIENDO EL PROBLEMA

 

Pero también hay que reconocer que muchas veces desconocemos de qué manera podemos abordar de la mejor forma la situación que nos aqueja, y nos hacemos preguntas acerca de ello. Una pregunta recurrente es planteada en términos de ¿Por qué me encuentro en esta situación? me encamino casi por un callejón sin salida, callejón que difícilmente me lleve a la salida y a la real respuesta que ando buscando. Sin embargo, una mejor forma de hacerlo es planteando de mejor forma las preguntas, de modo que las respuestas que surjan sean realmente las respuestas que orienten el encuentro con la solución. En lo concreto, si me pregunto ¿Para qué hice tales acciones que me encaminaron hacia la actual situación en la cual me encuentro ahora? Este simple artilugio del lenguaje me entrega más información y me sitúa en un camino de acercamiento hacia la solución al problema que me aqueja, pues me da luces que me permiten darme cuenta cuáles fueron lo pasos previos que realicé, pero mejor aún cuáles fueron las motivaciones iniciales que me trajeron a esta situación, pero que en la actualidad ya no veo, por que ya no están, o más bien, el foco de atención está puesto lisa y llanamente en ver como resuelvo el problema.

 

En nuestro país existe el mito y el culto al mal genio. La gente del país entero es experta en predecir catástrofes y enfermedades, de ahí que surja casi por generación espontánea el innoble pensamiento generalizado de “bajar del avión” a aquel iluso que osa andar embalado en un proyecto nuevo, un nuevo negocio, o dando las más innovadoras soluciones a problemas que nos convocan a todos, y que no encontramos aún la solución. De ahí es que en verdad, ante una situación problemática, se nos dificulte enormemente, reconocerla, asumirla para poder salir adelante. Quizás una forma más patética de boicotear las soluciones a los problemas es el endémico mal nacional de recordar continuamente nuestras penas, nuestros fracasos, nuestros errores y nuestras caídas, sin dar el tiempo suficiente para que surjan las cicatrices necesarias, y nos fortalezcamos como personas para volver a emprender.

 

SOLO UN MITO NACIONAL

 

En la zona central hay un dicho del folclor nacional y que nos invita a la reflexión: “Si un Martes ríes, un Viernes lloras…”, incluso casi con sorna, en el sur del país se evoca de la siguiente manera: “Si un Martes ríes, un Domingo lloras…”. No e que en el sur sean más optimistas que en el centro del país (se demora más días encontrar un motivo de llanto), más bien nos dice que si la pasamos muy bien en un momento de la vida, y nos reímos harto, más adelante no la vamos a pasar tan bien y que lloraremos también harto, razón por la cual es mejor no reírnos tanto  ni pasarla tan bien porque quizás así, en el futuro no la pasemos tan mal.

 

Ahora, a la luz de la evidencia sólo resta señalar que cada persona tiene la vida que se merece tener. De igual forma la valoración del presente es lo más importante, pues de igual forma es lo único que tenemos, el pasado es sólo recuerdo, y el futuro es sólo proyecto, aunque para ser realmente sincero, las experiencias del pasado dejan huellas y a veces cicatrices imborrables en nuestra personalidad, que preferiríamos olvidar, pues es claro, a ninguna persona le gusta sufrir.

 

El emprendimiento es importante, e un indicador fehaciente de que nosotros como personas seguimos avanzando, no nos hemos quedado atascados en el lodo del pasado, y continuamos autoactualizando nuestras potencialidades, aun cuando la vida sea un ir superando obstáculos continuamente. Es claro, que cada obstáculo que superamos es una medalla que ganamos y cada presea ganada es un triunfo que nos hace más fuertes. Para emprender es preciso atreverse a hacerlo, eso es lo importante. También lo es el saber reconocer que los límites no existen, más bien, lo límites se lo pone uno mismo al no atreverse a vivir o hacer tal o cual experiencia (aunque en honor a la verdad razonable y factible por cierto). Y una vez tomada la decisión, ser persistente y sistemático hasta alcanzar el objetivo que uno se ha planteado.

 

Finalmente, es probable que uno se vuelva a caer o se vuelva a equivocar, sin embargo, el aprendizaje obtenido dice relación con la capacidad de volver a levantarse, autoinventarse y seguir caminando hacia una nueva experiencia y nuevas soluciones a las problemáticas emergentes.

 

EL TABAJO, UNA NECESIDAD ESPIRITUAL, AUNQUE…

 

Es claro que el mundo adolescente ya no cree en el mundo adulto, pues el mundo del adulto, en su mayoría ha perdido la sonrisa de su rostro. Ha hecho de su vida una oportunidad sólo para el trabajo, la producción y el consumo masivo de productos. Está perdiendo de alguna forma la gran oportunidad que es disfrutar la vida, y lo peor es que no se ha dado cuenta de ello, y es así como casi sin darse cuenta, y aduciendo las mejores excusas sigue tropezando una y otra vez con las mismas piedras (porque no las ve), y metiéndose una y otra vez en problemas que no sabe salir ni resolver.

Pero eso no es todo, pareciera ser que el mundo adulto se mueve  siguiendo un norte de una equivocada ecuación, ecuación que a continuación expongo:

 

 

Harta plata + Cero Esfuerzo = FELICIDAD

 

 

Para ser realista, es claro que dicha fórmula es una completa falacia, carece de fondo y deja entrever que algo en lo valórico no está funcionando bien, o sencillamente no está funcionando. Muchos de nosotros crecimos, o creímos crecer  con la convicción de la “satisfacción del deber cumplido”. Sin embargo a la luz de los actuales acontecimientos, dicha máxima es algo que las actuales generaciones no ven, ni se imaginan que existe. (Casi habría que remontarse a as palabras del ensayista español del siglo pasado Ortega y Gasset y su clásico niño mimado de la rebelión de las masas, aunque este es otro tema).

 

 

LOS ANHELOS NO SON LO LO MISMO QUE SUEÑOS,

AUNQUE A VECES PUEDEN LLEGAR A CONFUNDIRSE

 

No señores, sueños son experiencias mentales de la vida en los momentos en que se esta durmiendo, y surgen de manera espontánea, casi como una forma de equilibrar aquellos deseos no concientes que necesitan ser expresados y que den descanso a una psique que gasta parte de la energía en retenerlos. Por otra parte, el anhelo es algo consciente, es un deseo que surge en estado de vigilia (despierto), pero que a todas luces puede ser hecho realidad si es factible de realizarse, y si se sigue un procedimiento sistemático de resolución y consecución del objetivo.

 

        De ahí que el deseo consciente de resolver un problema, no basta un sueño para hacerlo, aunque este pueda darte las pistas para comenzar a elaborar un procedimiento real y concreto para abordar y resolver el problema. El anhelo podría eso si, ser visto como un deseo inconsciente, fundamental para iniciar la búsqueda de la realización del deseo inconciente (sueño), pero desde mi punto de vista no es lo mismo y por tanto no serían sinónimos.

       

        Y respecto a esto último, el lograr que un anhelo se cumpla, es resorte exclusivamente mío, y aunque ciertamente habrán variables que yo no controle, ya que se depositan fuera de mi, en otras personas, yo puedo definir el procedimiento que me acerquen a la meta que me motivó el anhelo y en consecuencia a la felicidad deseada. Aunque ciertamente esa felicidad está vinculada en gran medida a la “satisfacción del deber cumplido”, y del procedimiento adecuado realizado. No vasta el sueño, lo que realmente sirve es el deseo, la sistematicidad, la disciplina y la voluntad para alcanzarlo para alcanzar el anhelo.

 

 

http://desarrollopersonaleinterpersonal.blogspot.com/

rodrigofredessalinas@gmail.com

celular: 99 92 55 76

 

|

Comentarios

Comentarios de este artículo en RSS

Comentarios recientes

  • No hay comentarios recientes
Cerrar